martes, 21 de octubre de 2008

Hace falta un puto titulo??

Es ese momento. Si. Donde la última palabra parece dicha pero aún figura en los labios. Busca escurrirse, busca. Y encuentra, claro que encuentra. Pero lamentablemente el piso es el único lugar que ha encontrado. Es el lugar eterno y efímero a la vez. Allí donde las palabras mueren una y otra vez tras el despegue desde labios sumisos, miedosos.
Pero el encuentro, el mero contacto con la noche, la ventana entreabierta, el vaso. Pero ese es el encuentro, porque hay encuentro. No en los oídos del otro, mucho menos en sus labios, pero mis meras articulaciones lo buscan, pero luego temen y luego no se………no se!!!!!!!! Pero lo temen, y ni siquiera este estupido texto se ajusta a mi pensamiento, al de ella mucho menos, pero quizás algún día lo entienda. Quizás nadie entendió a Cortazar sin conocerlo, quizás las figuras son lo único que podemos conocer realmente.
Y hoy estoy aquí, igual que ayer. Igual que antes de antes de antes…antes después, pero antes ahora, y ahora es después, pero antes, igual que antes, que siempre, que nunca, pero que nunca no, pero que siempre. Si.
Y no se porque escribo, porque estoy ebrio, porque escucho alguna música furtiva del este de algún país comunista. O quizás por que todo se conglomera en este estado de mierda. Que es un estado después de todo. Y para muchos eso es lo que importa. Pero lo que no entienden, o entienden demasiado bien, es que a mi me importa talvez un poco mas. Y esas palabras tan vacías, con mera información, se volvían sentimiento en mí.
Y entonces. Si, el mismísimo “si entonces”. Porque no hago más que repetirme como todo ser que anhela y se repite en su anhelo. ………. O por lo menos en su deseo de anhelar, que no es lo mismo.
Pero la cuestión es que ella no está. Porque sus palabras, o su recuerdo o meramente sus letras no están. Pero ya está y estuvo y estará y estaría y estuvo estando. Y perdido entre tantas conjugaciones estaba yo. Si es que puedo decir yo. Pero a veces me lo permito. Por lo menos cuando me represento. Y entonces YO!!!!!!!!!!! Actor, actuante, representante, artilugio del disfraz más dispensable. Pero yo estoy. ESTOY!! Aunque yo mismo ni siquiera lo crea, estoy. Estoy. Y estoy. Y no entiendo, pero ya entendí y entendí y entenderé y entendería y entendí entendiendo.

Y nunca entendí nada

2 comentarios:

COLECTIVO TEXTUAL dijo...

¿Hace falta un puto sujeto de la enunciación que diga ‘yo’?
La palabra, como dice el texto, ‘busca escurrirse’, fluye, se cae de la boca, desborda y excede al sujeto. Sabe que no puede decir ‘Yo’, aunque a veces se lo permita. Pero no creo que pueda ‘representar’ nada ni a nadie. Es una voz que solo puede autorreferirse, que no se ajusta a quien piensa como tampoco el texto puede ajustarse a su pensamiento (y al de ella mucho menos).

Carmen.

COLECTIVO TEXTUAL dijo...

La voz construye con palabras, edifica, solidifica, deshace, hace fluir, hace estancar, destruye.
El escritor bamboleandose temerariamente sobre un andamio inestable pretende lo inasible, es cierto, pero hay algo que no lo sea? La voz se autorefiere en tanto el mundo es un acopio de referencias, aunque creo que a veces se escapa de eso, se lo burla, y entonces tenemos un constructo que supera su referente, que lo vuelve más bello. Este o no ajustado al pensamiento, eso nunca importó.

Matías